Altura, luz y arte en Malasaña

En una calle tranquila de Malasaña, esta vivienda reformada integralmente combina la elegancia de un edificio histórico protegido con un diseño contemporáneo de líneas puras.

Sus grandes protagonistas son los techos de aproximadamente 3,5 metros, la luz natural y los dos balcones a la calle Marqués de Santa Ana, que aportan amplitud y una sensación de calma poco habitual en pleno centro.

La distribución está pensada para vivir bien: una amplia zona social con salón–comedor y cocina abierta, dos dormitorios dobles con baño en suite (uno exterior y otro con vestidor), y un aseo de cortesía. Carpintería a medida y almacenaje optimizado completan una reforma cuidada al detalle.

Un detalle singular: piezas inéditas de un artista local, creadas específicamente para la vivienda, que le dan identidad sin estridencias.

Detalles de la Propiedad

  • Calle Marqués de Santa Ana, Malasaña. Distrito Centro de Madrid.

  • Área total 132 m²
    Superficie según catastro:
    Vivienda: 120 m² | Zonas comunes: 12 m²

  • Salón, comedor y cocina abierta en un único espacio.

    Dos dormitorios dobles, ambos con baño en suite.

    Dos balcones a la calle Marqués de Santa Ana.

    Aseo de cortesía.

    Almacenaje integrado y carpintería a medida.

  • 2 dormitorios y 3 baños (2 en suite + aseo de cortesía)

    Reforma integral + mobiliario a estrenar (fotos reales)

    Edificio histórico protegido

    Techos aprox. 3,5 m con molduras

    2 balcones a Marqués de Santa Ana

    Piezas de un artista local creadas para la vivienda

  • Edificio histórico protegido (c. 1900), con valor patrimonial y elementos originales preservados. Cuenta con ascensor y se integra en un entorno urbano consolidado y bien conectado.

  • €1,195,000

    *Mobiliario incluido

Beneficios de Inversión

  • Una propiedad en Marqués de Santa Ana puede funcionar como refugio patrimonial en periodos de incertidumbre, apoyada por la demanda estructural del centro de Madrid y la escasez de producto reformado con calidad.

  • Los inmuebles bien ubicados en el centro tienden a apreciarse con el tiempo, generando plusvalías relevantes en una futura venta, especialmente cuando combinan edificio histórico protegido y reforma integral.

  • La zona ofrece una base de demanda amplia y constante (residencial y, en ciertos casos, internacional), lo que aporta estabilidad relativa frente a otros activos más volátiles.

  • El real estate en ubicaciones consolidadas suele comportarse como cobertura ante inflación, al ajustarse los precios de los activos y, en su caso, las rentas al entorno de coste de vida.

  • La vivienda en el centro de Madrid mantiene una demanda sostenida por su ubicación, servicios y conectividad, lo que favorece la liquidez cuando el producto está bien presentado y correctamente posicionado.

  • Incluir un activo residencial en una zona prime del centro aporta diversificación, combinando un activo tangible con el potencial de apreciación de un mercado de alta demanda.

  • Un inmueble con carácter histórico y una ejecución cuidada puede convertirse en un activo patrimonial transferible, con valor de uso y valor de herencia.

  • En correcciones de mercado, las ubicaciones centrales con oferta limitada suelen resistir mejor, al sostenerse la demanda por escasez y atractivo urbano.

  • La combinación de localización céntrica, edificio protegido y reforma integral reduce ciertos riesgos habituales (obsolescencia, costes de puesta a punto), manteniendo la demanda en distintos escenarios.

Malasaña: Creatividad con raíz madrileña.

Malasaña es uno de los barrios más magnéticos del centro de Madrid: energía cultural, vida de calle y un pulso creativo que convive con la arquitectura tradicional. Entre la Plaza del Dos de Mayo, Conde Duque y el eje de Gran Vía, el barrio reúne cafés de autor, restaurantes independientes, librerías, galerías y pequeñas tiendas de diseño. Sus calles invitan a caminar, a descubrir, a vivir Madrid en formato cercano: todo a mano, bien conectado, con una mezcla natural de residentes de siempre y una escena contemporánea activa. Malasaña ofrece una forma de vida urbana intensa, auténtica y profundamente madrileña.

“Vivir en Malasaña es vivir la cultura, la calle y el carácter de Madrid.”