Altura, luz y arte en Malasaña

En una calle tranquila de Malasaña, esta vivienda reformada integralmente combina la elegancia de un edificio histórico protegido con un diseño contemporáneo de líneas puras.

Sus grandes protagonistas son los techos de aproximadamente 3,5 metros, la luz natural y los dos balcones a la calle Marqués de Santa Ana, que aportan amplitud y una sensación de calma poco habitual en pleno centro.

La distribución está pensada para vivir bien: una amplia zona social con salón–comedor y cocina abierta, dos dormitorios dobles con baño en suite (uno exterior y otro con vestidor), y un aseo de cortesía. Carpintería a medida y almacenaje optimizado completan una reforma cuidada al detalle.

Un detalle singular: piezas inéditas de un artista local, creadas específicamente para la vivienda, que le dan identidad sin estridencias.

Detalles de la Propiedad

Beneficios de Inversión

Malasaña: Creatividad con raíz madrileña.

Malasaña es uno de los barrios más magnéticos del centro de Madrid: energía cultural, vida de calle y un pulso creativo que convive con la arquitectura tradicional. Entre la Plaza del Dos de Mayo, Conde Duque y el eje de Gran Vía, el barrio reúne cafés de autor, restaurantes independientes, librerías, galerías y pequeñas tiendas de diseño. Sus calles invitan a caminar, a descubrir, a vivir Madrid en formato cercano: todo a mano, bien conectado, con una mezcla natural de residentes de siempre y una escena contemporánea activa. Malasaña ofrece una forma de vida urbana intensa, auténtica y profundamente madrileña.

“Vivir en Malasaña es vivir la cultura, la calle y el carácter de Madrid.”